A principios de 2005, Antonio Gálvez, gerente de la firma alicantina, Hijos de Antonio Gálvez, S. L., declaraba a esta publicación que “con la marca Galworker hemos apostado por el vestuario laboral porque consideramos que se trata de un sector que está en pleno auge”. Consecuentes con su apuesta inicial, Galworker se ha dotado con una fábrica en China que proporciona parte del vestuario producido.
La nueva factoría, que fue inaugurada el pasado día 18 de abril, está ubicada en la provincia de Jiang Su, a unos 150 kilómetros de Shangai. Con una capitalización 100% española, inicialmente la fábrica contará con 60 trabajadores, y una capacidad de producción que se sitúa en torno a las 45.000 prendas mensuales, producción que se irá aumentando paulatinamente.
“En estos momentos estamos produciendo todos nuestros artículos de la línea Europa, hostelería y sanitaria. No obstante, a la mayor brevedad posible, tenemos previsto producir la totalidad de productos que comercializamos”, comenta Antonio Gálvez.
La fábrica, construida sobre un área de 5.000 m2, está equipada con maquinaria de última generación y cuenta desde su creación con las secciones de almacén de materias primas, producción, control de calidad y empaquetado, edificio de oficinas, despacho de dirección, así como sala de muestras y reuniones. Entre las instalaciones complementarias, Antonio Gálvez destaca que “también disponemos de cocina, comedor, duchas y alojamiento para nuestros trabajadores”.
Calidad y servicio
La nueva fábrica del Galworker responde a la voluntad del fabricante de Petrel de satisfacer las expectativas más exigentes del mercado. En este sentido, el gerente afirma que “la motivación que nos ha llevado a realizar esta inversión en China ha sido el poder ofrecer una mejor calidad de nuestros productos y un mejor servicio a nuestros clientes. Asimismo, nuestra intención, en un futuro breve, y una vez la fábrica y su producción se encuentren consolidadas, es servir a nuestros clientes artículos y productos personalizados de acuerdo a sus requerimientos e indicaciones”.
Los productos Galworker son sometidos en fábrica y en los propios almacenes a estrictos controles de calidad para ofrecer las máximas garantías. Se sitúan en una gama media, con una óptima relación precio-calidad.
En su relación comercial con los clientes, la firma pone el énfasis en el servicio y en una capacidad de respuesta inmediata, que es posible gracias a un completísimo stock siempre en continuación rotación.
Galworker vende únicamente a tiendas especializadas, cooperativas, y empresas de suministros de los diferentes sectores. El ámbito de distribución cubre, con una amplia red de ventas, el mercado español y el portugués.
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