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La Balear: Una cadena exigente con su imagen
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Nos encontramos en uno de los establecimientos de Droguerías y Perfumerías La Balear, en el entrañable barrio de Gracia de la ciudad de Barcelona. María Ramírez, encargada de la cadena, nos muestra el establecimiento y responde a las preguntas que le formulamos en relación al vestuario que lucen las empleadas de la tienda, una de las treinta y ocho que La Balear tiene entre Barcelona y cercanías a las que muy pronto se sumarán dos más de próxima inauguración.
El establecimiento que estamos visitando, en la calle Providencia, 180, tiene una fachada de gran visibilidad y un interior cómodo y acogedor de más de cien metros cuadrados. De los dos amplios escaparates, uno se dedica a la exhibición de perfumería y cosmética selectivas y, el otro, a los productos de higiene personal y a las ofertas que, cada quince días, La Balear ofrece a sus clientes.
Una vez situados, conversamos con María Ramírez sobre las cualidades que se exigen a las prendas de uniforme. “Calidad y comodidad ante todo”—nos responde. En cuanto al momento de la elección, nos comenta que siempre se tiene en consideración la opinión de las empleadas. “Se les presentan diferentes muestras y escuchamos sus preferencias; aunque la decisión final es de la empresa.” Actualmente, el vestuario de La Balear se renueva estacionalmente, en verano y en invierno. Sobre el porqué trabajan con Rampthon Vestuario Profesional como proveedor, las razones son claras: absoluta confianza, alto nivel de calidad, diversidad y prontitud en la entrega.
Según María Ramírez, desde que La Balear abrió sus puertas hace setenta años, los uniformes han ido evolucionando paulatinamente en la medida en que lo han hecho el concepto y la imagen del negocio. “Los tiempos cambian y nos marcan el estilo a seguir”- afirma. También su imagen corporativa ha sufrido modificaciones, si bien el anagrama es el mismo desde los comienzos --una flor con cinco pétalos-- en un principio era salmón y, ahora, se presenta en tonos azules, al igual que las prendas que componen los uniformes siempre vinculadas a esta gama de color. Para la recién iniciada temporada de verano, La Balear estrena unos conjuntos azul marino combinados con el celeste de puños y bolsillos.
A continuación surge el tema de la moda y qué influencia tiene en el momento de la elección. María Ramírez considera que se mueven siempre en una línea clásica, aunque se adoptan los elementos que convienen, como en los nuevos uniformes que lucen botones de chincheta metalizados.
Cuando le preguntamos a María Ramírez cómo definiría La Balear, su respuesta no puede ser más precisa: “Una empresa familiar muy consolidada, en constante desarrollo, con un estilo propio y definido.” Una de las razones de la gran aceptación de que goza esta cadena es la proximidad. “Siempre hay una en el barrio, cerca de casa” -nos dice María-, y añade: “Con las doce mil referencias que tenemos, es seguro que el cliente encuentra siempre lo que busca”.
En un mercado tan competitivo a nivel de precios, nos interesaba también saber cuál era el enfoque para el futuro de esta cadena. María Ramírez opina que la diferenciación hay que buscarla a través de un inmejorable servicio y de un stock extenso y variado. Ésta ha sido y es la razón de su éxito y en ella confían para seguir creciendo. Es pues muy lógico que, en el momento de seleccionar el personal, La Balear tenga un criterio muy riguroso. “Las empleadas son siempre cualificadas y eficientes y su formación es continua, de esta forma pueden cubrir y defender cualquiera de las necesidades de los clientes”, son las palabras de María que reflejan hasta qué punto el buen servicio es la prioridad de esta cadena.
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