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Txema López (Uniformes Anvar): “La mejor forma de defenderse es a través de las marcas.
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Uniformes Anvar es un establecimiento situado en el casco urbano del municipio de Coslada, a 13 kilómetros de Madrid. Para dar un servicio más ágil a sus clientes el comercio dispone de una nave industrial donde se mantiene un importante stock. “De acuerdo con la compra de cada cliente, reservamos los artículos para las futuras reposiciones”, nos informa Txema López, gerente de la firma.
Aparte del personal que atiende el comercio, también se realizan visitas a los clientes potenciales de los alrededores. “Desde buen principio, nuestras ventas se decantaron casi totalmente hacia sector industrial, en parte por nuestro suministro en equipos de protección. Si bien servimos también a hostelería, donde tratamos de posicionarnos”, nos informa el gerente.
Actualmente, los principales proveedores de Uniformes Anvar son Obrerol, en vestuario, y Garmaryga, Dian en calzado, además de las firmas que suministran los EPI. Según Txema López, “nos inclinamos por las marcas que tienen su producción en España”.
Entre los clientes de Anvar predominan las medianas y pequeñas empresas, no sólo de los municipios circundantes de Madrid sino también de algunos de sus distritos. “Son las que más cuidan la imagen, el confort y la protección de su personal. Las grandes se deciden en base a precio. La realidad es que a nosotros se nos exigen ante todo rapidez en la entrega, calidad y buen servicio; mientras que los costes pasan a un segundo plano. A veces llegan clientes a nuestra tienda con una prenda de Monza que tiene hasta borrada la talla por el uso y nos piden otra igual, dado el buen resultado que han obtenido. Esto demuestra a las claras que el precio se olvida y la calidad permanece”, afirma el gerente. A continuación le preguntamos en qué consiste este buen servicio que brindan. “Aparte de agilidad en la gestión de los pedidos y seguridad en las reposiciones, ofrecemos al cliente una asesoría completa de acuerdo a sus necesidades y a su presupuesto. Y, cuando el cliente no puede desplazarse, le presentamos el catálogo y el muestrario de Monza, elige, y le llevamos la mercancía hasta su negocio. Lo cierto es que nuestro nivel de fidelización es altísimo”, afirma.
Respecto a las exigencias de Uniformes Anvar hacia sus proveedores, Txema López manifiesta que “básicamente requerimos lo que nuestros clientes necesitan a su vez: calidad y un servicio rápido. En el caso de la marca Monza de Obrerol, que nos suministra todo el vestuario, obtenemos una gran capacidad de respuesta incluso en los encargos personalizados. Lo cierto es que nos resuelven el problema de almacenamiento, ya que a nosotros nos sería prácticamente imposible disponer de tantas referencias. Además, a una oferta tan extensa como la suya hay que sumarle el predominio del buen diseño”.
Uniformes Anvar ofrece también los servicios de bordado y serigrafía para la personalización de las prendas, cada vez con mayor demanda.
Seguidamente, nos interesamos por los proyectos a corto y medio plazo de la empresa. “Lo más inminente es la inauguración de otra tienda, también en las cercanías de Madrid. Y, con relación al establecimiento actual, vamos a doblar su espacio. Lo cierto es que las ventas se nos han multiplicado y requerimos de mayor capacidad. Afortunadamente, en la actualidad no necesitamos salir a buscar clientes, nos llegan por recomendación de los que tenemos”.
Aunque estamos seguros de que Txema López ve el futuro con optimismo, le pedimos su opinión sobre el sector: “La tendencia a la uniformidad no se detiene. Hoy en día, tienen en cuenta el vestuario laboral incluso aquellas personas que trabajan en solitario. Por lo tanto, todavía estamos ante un mercado en franco crecimiento. A mi parecer ahora hay dos vertientes, las empresas con un número elevado de trabajadores que anteponen el precio a las prestaciones y las que se preocupan tanto por la imagen como por la calidad”. Con relación a las importaciones de bajo precio, el gerente añade: “Afectan a todo el sector porque se pierden ventas. Pero la mejor forma de defenderse es a través de las marcas”.
Respecto al consumo de EPI, Txema López nos comenta que “en parte debido a las normativas que exigen medidas de seguridad y, en parte también, por una preocupación creciente de las empresas que toman conciencia, el volumen de ventas se incrementa en gran medida de año en año. Antes uno de cada diez trabajadores estaba equipado, ahora la proporción es de nueve de cada diez”.
Para dar a conocer las novedades, Uniformes Anvar envía mailings a todos sus clientes habituales y potenciales; pero tiene otra fórmula, cambiar constantemente la indumentaria de su personal a manera de exhibición.
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