|
Un crecimiento notable en una pequeña gran empresa: Artesania El Didal
|
En el centro neurálgico de Cambrils, en la calle Juan Sebastián Elcano, 25, y en tercera línea del mar, abre sus puertas Artesanía El Didal, un local de más de cien metros cuadrados que comenzó su actividad hace cinco años. Sobre sus características nos informa Sonia Piñol, la directora comercial del establecimiento.
Actualmente, los mayores clientes de Artesanía El Didal son del sector de hostelería, a los que siguen las diversas actividades de servicios, limpieza, dependientas --tanto en los mercados, como en las tiendas--; también son destacables sus ventas de uniformes industriales, por ejemplo a las empresas de fontanería, de instalaciones diversas, de electricidad o de construcción. Otro sectores importantes a los que dan servicio son los centros de estética y peluquería y las escuelas. “Casi podría asegurar que vestimos al personal de todas las tiendas de Cambrils” –nos comenta Sonia Piñol. Pero en Reus, Tarragona, La Pineda... en toda la Costa Dorada y las localidades cercanas, El Didal tiene también buenos clientes. Aparte hay que sumar los diferentes encargos estacionales, como a los profesores y alumnos de la Escuela de Hostelería de Cambrils, unos trescientos, a los que visten cada año.
Según nos informa Sonia Piñol, el sesenta por ciento de su oferta se produce en Confecciones Joti, la empresa familiar que dirigen sus suegros, dedicada a esta especialidad desde hace treinta años, hoy en plena producción y con más de veinticinco trabajadores. Esta vinculación da la posibilidad a Artesanía El Didal de ofrecer precios más competitivos a la vez que un servicio más rápido, incluso se sirven pedidos en cuarenta y ocho horas. El otro cuarenta por ciento de las ventas se divide entre más de treinta proveedores.
Un poco sorprendidos por la rapidez en el plazo de entrega, le preguntamos por la razón a Sonia Piñol: “Nos apoyamos en la empresa familiar, Confecciones Joti, que cuenta con un equipamiento técnico constantemente renovado. Y, a nivel de informatización, se utilizan los programas más avanzados para la realización del diseño y del escalonado de patrones”.
A la pregunta de qué cambios ha experimentado el mercado en los cinco años en que lleva abierto su establecimiento, Sonia Piñol responde: “El nivel de exigencia es ahora mucho mayor. Antes las grandes empresas decidían en base a precio, sin embargo, en la actualidad lo que más cuenta son una calidad garantizada y un servicio impecable”.
En cuanto a la personalización de los uniformes, si bien ponen a la disposición del cliente todas las técnicas, con gran diferencia la del bordado es la más solicitada, hasta en un ochenta por ciento de los encargos. Por las muestras que tenemos la oportunidad observar, apreciamos su gran calidad, la perfecta reproducción de anagramas y, en conjunto, el sello de prestigio que el bordado confiere a las prendas. Sonia Piñol afirma: “Somos muy competitivos, la diferencia de costo es insignificante en relación a la serigrafía, y los clientes lo prefieren; me atrevería a decir que tenemos uno de los mejores precios del mercado. Las dos máquinas bordadores de Artesanía El Didal no paran de producir”.
Según nos vamos informando, la clientela de El Didal está compuesta por pequeñas y medianas empresas, ya que por su extenso stock está en capacidad de servir grandes y pequeñas cantidades. Aunque lo de vender los uniformes de dos en dos, antes muy frecuente, cada vez es menos significativo en el conjunto de la venta. Tal como nos indica Sonia Piñol: “El mercado evoluciona y, actualmente, la tendencia a la asociación hace que, por ejemplo, las dependientas de pescadería de Cambrils vistan todas el uniforme que corresponde a cada una de las agrupaciones a las que pertenecen”.
Sobre las actuales tendencias del mercado, Sonia Piñol nos comenta que se evoluciona hacia el diseño, la originalidad y la diversidad. Y pone como ejemplo que una misma cadena de restaurantes puede decidir que los trabajadores de cada uno de ellos vistan diferente, manteniendo, eso sí, las señas de su identidad corporativa. Sobre este punto reflexiona: “Posiblemente antes no era tanto el concepto de que los uniformes tuvieran que ser marcadamente clásicos, lo que sucedía es que había pocos fabricantes y, por tanto, poca variedad”.
En este sentido, los clientes de Artesanía El Didal no tienen problemas. Si unimos el amplio surtido de modelos producidos por Confecciones Joti con las colecciones de los mejores fabricantes nacionales que representan, nos encontramos con una oferta ilimitada en el momento de la elección.
|
[<]
|
|
|