|
Textil Balsareny. En plena forma tras cien años de intensa actividad
|
Esta firma celebra su centenario desplegando la misma actividad que en sus inicios. Tantos años de trayectoria en el mismo sector vienen a simbolizar que los diferentes propietarios de esta empresa familiar se han caracterizado siempre por su espíritu innovador.
Textil Balsareny comenzó su andadura en 1907 de la mano de Francisco Bonals y Juan Carreté, bisabuelos y abuelos respectivamente de los actuales propietarios, Ricard y Emili Bonals.
Quienes sientan curiosidad por el nombre de la empresa han de saber que corresponde a la localidad en donde está ubicada, Balsareny, en la comarca del Bages, a ochenta kilómetros de Barcelona, en el centro de una zona de gran tradición textil e industrial.
La compañía comenzó modestamente, con un reducido número de telares, dando servicio a terceros, otras empresas textiles medianas y grandes de la propia comarca. Fue en 1914, en plena Primera Guerra Mundial, cuando la fábrica tuvo la oportunidad de aumentar su producción atendiendo a un mayor número de clientes. Sin embargo, iniciada la década de los veinte sobrevino una crisis aguda en el sector y cesaron los encargos. Fue entonces cuando tres de los asociados abandonaron la empresa y el hijo de uno de los fundadores, Emilio Bonals, se vio obligado a hipotecar su casa para invertir en el negocio. Esta actitud propia de un empresario emprendedor dio sus frutos y no solamente la firma logro salir del bache, sino que multiplico su actividad llegando a tener en plantilla hasta veinticinco trabajadores.
Años más tarde, con la finalidad de aprovechar mejores fuentes de energía hidráulica, Textil Balsareny se trasladó a Sant Llorenç de Morunys. Sin embargo, este cambio de emplazamiento no constituyó una buena decisión, la ventaja de que la empresa produjera el suministro eléctrico necesario para su funcionamiento no resarcía del inconveniente que suponía operar en una zona mal comunicada. Una circunstancia desafortunada fue el acicate que promovió otro cambio. En 1938, en plena Guerra Civil, la fábrica fue incendiada. Este hecho se convirtió en decisivo para que sus propietarios decidieran establecerse de nuevo en Balsareny.
Tras una dura y larga etapa de postguerra, en la cual la economía del país estaba paralizada, llegaron tiempos mejores. Ricard Bonals fue el impulsor de una producción más diversificada. Además de tejido a la plana y en crudo, que había constituido hasta el momento el producto de la empresa, se comenzaron a fabricar tejidos de colores, tanto por urdimbre como por trama, así como también artículos de fantasía. Esta diversificación de la producción propició que, en 1960, Textil Balsareny diera un gran paso renovando totalmente su parque de maquinaria, seguido de sucesivas renovaciones en los años setenta ochenta y noventa, llegando incluso en el año ochenta y siete y sucesivos a trabajar exclusivamente en el sector del pronto moda..
Un presente que se caracteriza por la agilidad en la gestión
Ricard y Emili Bonals nos han facilitado la información anterior sobre la trayectoria de la empresa y son quienes, a continuación, nos informan sobre la situación de la misma en el momento actual, así como también de su manera de operar.
Lo más relevante según Emilio Bonals, es que, a diferencia de otras empresas del sector, Textil Balsareny desarrolla enteramente el proceso de producción en sus instalaciones, donde se efectúan desde los controles de calidad en las compras de la hilatura hasta la entrega de las piezas de tejido a los clientes, sin contratar en ningún caso a terceros. Esta circunstancia hace que la compañía tenga la capacidad de fabricar tirajes pequeños, lo que le permite dar servicio a un buen número de clientes interesados en esta opción.
Otro de los valores añadidos de la firma, según Ricard Bonals, es su gran capacidad de almacenamiento —mil quinientos metros cuadrados—, que supone tener siempre producto en stock y, por consiguiente, servir con gran agilidad los pedidos.
Textil Balsareny está especializada desde hace muchos años en la fabricación de vichys, producto por el que la firma ha obtenido un gran reconocimiento en el mercado. Dentro de este género, aparte de múltiples variantes, se fabrican dos calidades, la primera con un 50 por ciento de poliéster y un 50 de algodón corresponde a la superior; mientras que la segunda, con un 70 por ciento de poliéster y un 30 de algodón, es el producto estándar. Puede afirmarse que el vichy tiene una amplia aplicación en el segmento del vestuario laboral, como por ejemplo en los uniformes escolares o en las batas, casacas y pantalones de los sectores de hostelería y comercio.
En cuanto a la relación calidad-precio de los productos, Emili Bonals nos comenta que “somos muy competitivos. Con ninguna diferencia de precio respecto a los artículos importados, ofrecemos calidades superiores y la continuidad de los productos en el tiempo, porque compramos el hilo a los mismos proveedores y empleamos las mismas formulas en el tintado. Por otra parte, disponemos de un servicio técnico que asesora al cliente y resuelve sus problemas, lo cual es una garantía. De hecho, ya se está operando un cambio en el mercado. Debido a los múltiples problemas que han generado los productos importados, ha retrocedido en algunos casos el número de ventas que se hacían únicamente en base al precio, valorándose nuevamente la calidad”.
En estos momentos, Textil Balsareny está en proceso de renovar su parque de maquinaria, tema sobre el cual el gerente nos hace una observación: “Aunque nuestros telares pueden considerarse aún modernos, estamos invirtiendo en tecnología de última generación que aumentará, sin duda, nuestra capacidad de producción, y más aún si cabe la calidad de los tejidos fabricados”.
Sobre los proyectos de la firma a corto plazo, Emili Bonals nos adelanta que tienen previsto en breve un cambio de ubicación: “Estamos en el centro de la población, lo que conlleva dificultades en la carga y descarga de mercancías y una distribución del espacio que no es la óptima. Nos mudaremos a un polígono industrial en la misma localidad de Balsareny, en donde dispondremos de más metros cuadrados y tendremos la oportunidad de instalarnos de tal manera que optimicemos nuestra logística. El hecho de permanecer en el mismo municipio es debido a su situación estratégica en cuanto a comunicaciones”, concluye.
|
[<]
[Otras noticias]
|
|
|