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Confecciones Dyneke. Como expertos en moda, trasladan las últimas tendencias al vestuario laboral
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El que una tercera parte de la producción de esta firma vaya destinada al mundo de la moda tiene una influencia muy positiva en su gama de vestuario laboral, que recoge las últimas tendencias y donde se cuida hasta el detalle la buena caída de las prendas.
Por el orden de su volumen en ventas, Confecciones Dyneke diseña y fabrica vestuario profesional para los sectores de comercio, estética, servicios, hostelería, sanidad e industria.
En la empresa, el departamento de diseño y patronaje tiene una gran incidencia ya que entre los valores añadidos de las prendas que produce la firma están una estética diferenciadora y muy actual, así como la particularidad de que sientan muy bien.
Respecto a la demanda de prendas personalizadas, Xavier Llongueras, gerente de la empresa, afirma: “Nos las piden en pocas ocasiones ya que disponemos de quinientas referencias entre las que un cliente encuentra suficientes alternativas para transmitir la imagen de empresa que le conviene. En cualquier caso, lo que si hacemos a menudo es efectuar pequeñas variantes en algunos detalles o en el color de las prendas del catálogo para adecuarlas a las necesidades de una firma. Es importante mencionar que este servicio lo llevamos a término incluso en pedidos por cantidades mínimas, como pueden ser veinte o treinta prendas”.
Como es sabido, en los últimos años la imagen corporativa ha adquirido una gran relevancia. Sobre este punto, Xavier Llongueras nos manifiesta que “se ha operado un gran cambio en el mercado en cuanto a la oferta de variedad. De los modelos de siempre se ha pasado a brindar al cliente innumerables alternativas. Por otra parte, antes el personal de una empresa acostumbraba a vestir igual, mientras que ahora se hacen diferencias de acuerdo a las actividades que desarrolla cada empleado. En cuanto a exigencias, al cliente, además de un buen diseño, le interesa la buena confección que hace que una prenda siente impecable. Habitualmente, nosotros utilizamos hombreras o cremalleras invisibles, por ejemplo, lo que no suele hacerse en nuestro sector. Es decir, aplicamos aquellos detalles que reflejan una imagen muy cuidada y que acercan el vestuario laboral al de la calle”.
Oferta que se ajusta a las necesidades de cada empresa
A continuación, nos interesamos por conocer cuáles son las exigencias del cliente en el plano de la imagen corporativa. “Nosotros comercializamos todos nuestros productos únicamente a través de distribuidores, que son habitualmente las tiendas especializadas, por lo que la comunicación es excelente. Procuramos asesorarles de la mejor manera posible para que satisfagan a sus clientes. Y, por lo general, encontramos dentro de nuestra oferta lo que exactamente precisan”, asegura Xavier Llongueras.
Sobre si las firmas cuyo personal no trabaja de cara al público tienen el mismo interés por cuidar su imagen, el gerente argumenta, “en líneas generales este tipo de empresa decide en base a precio y la imagen suele ocupar un segundo plano en sus prioridades. En este caso es poco probable que se interese por nuestra oferta que justamente marca diferencias en el mercado a través de su calidad, diseño y buena confección”.
Respecto a las ventajas y desventajas de desarrollar prendas en exclusiva para un solo cliente, Xavier Llongueras argumenta que “dentro de nuestros catálogos hay suficientes alternativas como para satisfacer la demanda de personalización. Además, ofrecemos la posibilidad de realizar pequeñas variantes en cuanto a diseño y color. Hay que ser consciente de que, en el caso de desarrollar una prenda partiendo de cero, tras el diseño vendría el patronaje y las sucesivas pruebas hasta conseguir el prototipo y esto se lleva tiempo. Estaríamos hablando de plazos de entrega que rondan las cuatro o cinco semanas”.
Confecciones Dyneke tiene en estos momentos más de cuarenta mil prendas en stock. Cada modelo en siete tallas diferentes, desde la 36 hasta la 60. “En cuanto a tallaje, nos consideramos como una de las empresas mejor surtidas. Aunque un stock así es difícil de mantener por los elevados costes, pero lo cierto es que nos permite entregar los pedidos en un plazo que se sitúa entre las 24 y las 48 horas”.
Finalmente, respeto a si el cliente final tiene muy claras las ideas cuando encarga vestuario personalizado, Xavier Llongueras opina que “por lo general, improvisa. Hay que dirigirle bien para que no pida lo imposible. Mediante una buena asesoría, se puede trabajar con la seguridad de satisfacer sus expectativas”.
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